El impulso definitivo a la Música Caribeña
sería la creación del sello Fania Record en 1964, obra
de Johnny Pacheco y el abogado judío Jerry Massuci, que, a través
de grandes conciertos donde reunían a los mejores músicos
caribeños lograron imponer la nueva música de fusión.
Películas, discos y conciertos multitudinarios impulsaron definitivamente
la nueva Música Tropical en Nueva York, Miami, Puerto Rico, Venezuela,
Colombia, Santo Domingo, Panamá y más tímidamente
en Costa Rica, Méjico y Nicaragua, bajo el nombre de Salsa.
Los inicios del nuevo sello discográfico decidieron
a Pacheco a transformar su Charanga en un Conjunto de Son con lo que
obtuvo sus primeras ganancias para el nuevo sello. Por aquellos entonces
Pacheco utilizaba su coche particular para distribuir sus discos. Los
primeros fichajes de la compañía fueron un pianista judío-americano
llamado Larry Harlow, que provenía del rock y el jazz pero amaba
el Son tras vivir varios años en Cuba y un joven trompetista
puertorriqueño, Bobby Valentin.
Harlow pronto triunfa incorporando a su banda al joven
Ismael Miranda, nacido en «La Cocina del Diablo» o barrio
latino de Manhattan. La Fania firma luego a Ray Barreto y su orquesta
con lo que las ventas de la compañía comienzan a ser muy
importantes.
En 1967 la Fania firma a un trombonista de 15 años,
Willie Colón, nacido en el Bronx que graba su, primer disco,
«El Malo», con la voz de un cantante llegado de Puerto Rico,
Héctor Pérez, que cambiaría su apellido por el
más comercial de Lavoe.
La Fania seguirá fichando a las jóvenes
orquestas que salen del barrio latino junto a veteranos cantantes cubanos
como Monguito y Justo Betancourt. Para el final de la década
de los 60 la Fania se ha impuesto ya a los tradicionales sellos Tico
y Alegre.
EN DIRECTO DESDE CHEETAH
El 26 de agosto de 1971 se celebra en el Cheetah de
la calle 52 una reunión histórica de las estrellas de
la Fania que es grabada para realizar la película Nuestra Cosa
Latina "Our Latin Thing". La primera reunión de las
estrellas se había realizado en 1968 en el Red Garter para realizar
una Descarga típica de Latin-jazz. Esta segunda reunión
nada tenía que ver con la primera ya que en la música
que se interpretó fue dirigida a los bailadores que llenaban
la sala y las Descargas de esta reunión resultaron livianas y
comerciales.
A la cabeza de esta reunión de estrellas estaba
Johnny Pacheco, ya con 12 discos publicados. Le acompañaban Ray
Barreto, el pianista puertorriqueño Ricardo Ray, Larry Harlow,
Willie Colón, Bobby Valentín y Roberto Roena, siete lideres
de orquestas con sus cantantes apoyados por veteranos músicos
caribeños del ambiente neoyorkino.
Fania All Stars contaba con una sección percutiva
con Ray Barreto en las tumbadoras, Roberto Roena (el bailarín
del Combo de Cortijo que un día, por ausencia del bongosero,
comenzó a tocar este instrumento) que realizó un aceptable
solo en «Ponte Duro» y Orestes Vilató, un veterano
pailero cubano integrante de la orquesta de Barreto.
La sección de viento contó con un primer
trombón excepcional, Barry Rogers, un americano que dominaba
perfectamente los trucos del montuno siendo para muchos el mejor trombonista
de la Salsa. El segundo trombón estaba a cargo del puertorriqueño
Reinaldo Jorge y el tercero era Willie Colón que contaba con
19 años y era ya el ídolo del barrio y todo el movimiento
salsero. Las trompetas estaban a cargo de Roberto Rodríguez,
un veterano del Son cubano, el dominicano Héctor Zarzuela «Bomberito»
y el americano Larry Spencer. De esta forma el saxo era excluido del
mundo de la Salsa.
El piano estaba a cargo de Larry Harlow si bien Richie
Ray lo tocó en el tema que vocalizó Bobby Cruz. Bobby
Valentín se encargó del bajo y Yomo Toro del cuatro puertorriqueño,
instrumento de cuerda similar al tres cubano. La banda tomó el
Son cubano como base de su concierto. Las innovaciones realizadas hace
tiempo por Arsenio Rodríguez cobran una total vigencia.
El primer disco de Salsa donde se utilizó el
tres cubano fue el «Homenaje a Arsenio» de Larry Harlow
donde el tres era pulsado por Yomo Toro.
Los cantantes de la histórica reunión
del 71 fueron: Héctor Lavoe con su estilo malandro y pendenciero,
jugando con una modulación muy callejera de las vocales, alargando
todas las frases finales en los montunos; Ismael Miranda «El Niño
Bonito», Pete «El Conde» Rodríguez, Adalberto
Santiago, Bobby Cruz, Santos Colón y Cheo Feliciano «El
Niño Mimado de Puerto Rico».
Cheo fue el auténtico ídolo en el verano
del 71 pues aún se recordaban sus éxitos con el sexteto
de Joe Cuba y en ese momento reaparecía de un retiro forzoso
en la cárcel al que lo había obligado su antigua adicción
a la droga. En su regreso Cheo grabó su clásico disco
«José "Cheo" Feliciano» con Harlow, Pacheco
y Louie Ramírez quien se encargó del vibráfono
para evocar el sonido del antiguo sexteto de Joe Cuba.
De todo el grupo de cantantes de aquella noche sólo
Lavoe y Cheo consiguieron ser confirmados con el seguimiento incondicional
del gran público en los años posteriores.
El afianzamiento definitivo de la Salsa debido a los
discos publicados por Fania como resultados de esta reunión de
sus estrellas y la película Nuestra Cosa que junto a los números
musicales recogía escenas diarias de los barrios donde se había
generado la expresión salsera.(Antonio Mora en "De Orilla
a Orilla" - 1992)
La Fania All Stars, grupo de geometría variable, reúne
lo más destacado de los músicos latinos al ritmo de sus
disponibilidades, para darnos algunos discos y conciertos que han marcado
la historia.
Nueva York, principios de los años '70 : los
mejores músicos latinos tienen, periódicamente, su cartel
general en el club Red Garter, para algunas jam-sessions que se volverán
legendarias.
Es ahí que Jerry Masucci, productor y director
del sello Fania Records, impresionado por tanta calidad musical, tiene
la idea de reunir todos esos talentos en el seno de uno gran formación.
El flautista Johnny Pacheco se vuelve el alma musical
de la Fania All Stars, a la cual participan regularmente Celia Cruz,
Willie Colon, Rubén Blades, Ray Barretto, Héctor Lavoe,
Mongo Santamaría, Ismael Miranda, Cheo Feliciano
En el curso de los años '70, el grupo será una pieza esencial
del auge de la salsa : es, en parte, gracias al impacto y a la excelencia
de la Fania All Stars que la salsa logrará ganar un público
no latino, rebasar sus fronteras naturales y conquistar el mundo.
La Fania All Stars ha grabado numerosos discos, a menudo
en público : bien servidos por la producción de Jerry
Masucci, éstos han logrado capturar una buena parte de la magia
de los conciertos.