ALEJANDRO
FERNÁNDEZ
Hijo
de una de las grandes figuras de la canción
Mexicana, Alejandro Fernández nació
el 24 de abril de 1971. Desde pequeño,
tuvo contacto con el público, cuando
su padre, Vicente Fernández, lo llevó
a algunas de sus presentaciones pero fue
hasta que Alejandro cumplió 23 años,
que debutó profesionalmente para
convertirse en una de las figuras juveniles
más interesantes de la música
vernácula.
Aunque
desde muy chico Alejandro Fernández
había descubierto una pasión
muy especial por cantar, también
quería hacer una carrera universitaria
y regalarle un título a sus Padres,
pero el destino cambió sus planes,
cuando se le presentó la oportunidad
de grabar su primer disco; dejó la
arquitectura y entró de lleno al
mundo de la música, para convertirse
en uno de los máximos exponentes
del género ranchero, consolidando
paso a paso, una carrera similar a la de
su padre.
Alejandro
nos cuenta algunos detalles de su infancia
y cómo fueron sus primeros pasos
en la música:
"Antes
de dedicarme a cantar, yo quería
darme la satisfacción de un título
profesional. Estudié la primaria
en el Cervantes Colonia; la secundaria,
en el Cervantes del Bosque, la preparatoria
y entré a la Universidad Valle del
Atemajac para estudiar la carrera de arquitectura,
que era lo que más me encantaba.
También le quería dar una
satisfacción a mis padres, ya que
ninguno de mis hermanos había terminado
una carrera y yo se las quería dar.
Gerardo
se salió muy chico de la escuela
y Vicente ya se había salido cuando
yo estaba estudiando; entonces, yo quería
tener un título profesional, hasta
que se me presentó la oferta de grabar
mi primer disco".
"Grabé
mi primer disco; me fue muy bien con la
respuesta del público y comencé
a dedicarme al ciento por ciento a esto
de la cantada y dejé la arquitectura
cuando terminé el quinto cuatrimestre,
justamente a la mitad de la carrera".
A
LOS 13 AÑOS ME DI CUENTA DE QUE PODÍA
SER CANTANTE
"Para cantar no sólo hace falta
tener bonita voz; necesitas saber proyectar
lo que estás diciendo y que la gente
te ponga atención y que sienta lo
que les estás dando en la canción;
eso es muy interesante y yo sentía
que podía hacerlo: Al interpretar
una canción, proyectar a la gente
diversas emociones, sin que llegaran a distraerse.
"Cuando
tenía 13 años fue que me di
cuenta de que podía llegarle a la
gente cuando cantaba, cuando estaba en la
secundaria, en las clases de materias artísticas,
siempre reprobaba; lo que me pasaba es que
yo siempre fui muy flojo para tocar algún
instrumento, si acaso, siempre me interesó
la guitarra, pero da la casualidad de que
me hice novio de mi esposa América
desde los 14 años y ella toca muy
bien la guitarra; entonces, cuando tenía
ganas d cantar, ella tocaba y yo aprendí
a tocar guitarra.
"Siempre
participaba en los coros de las escuelas
donde estudiaba y entrábamos a concursos
interescolares y ganamos algunas veces.
En la escuela siempre me trataron igual
que a los demás estudiantes, no como
si fuera el hijo de Vicente Fernández;
si acaso, en septiembre, mes de las fiestas
patrias, como que me trataban un poco mejor,
ya luego llegaba octubre y era como cualquier
hijo de vecino".
ALGUNA
VEZ SENTÍ INQUIETUD POR CANTAR BALADAS,
PERO LO MÍO ERA LA MÚSICA
MEXICANA.
"Cantar rock nunca me llamó
la atención, pero alguna vez sentí
la inquietud de cantar baladas; me gustaban
mucho José José, Emmanuel,
Mijares, Luis Miguel y Camilo Sesto en su
tiempo, pero la música mexicana tiene
algo, volvemos a lo mismo: además
de cantarla y hasta actuarla para proyectarla
bien y sentí que con la música
mexicana era con la que mejor me podía
desenvolver, no fue por presiones de mi
padre.
"Además,
en los momentos en que inicié mi
carrera, no había cantantes juveniles
que interpretaran ranchero; en los adultos
estaba Vicente Fernández y nada más
y todo mundo tenía miedo de enfrentarse
a él, porque es cono un "Elefante
blanco" en el género ranchero.
"A
mi me pasó que con mi primer disco
comencé a identificarme con el público
juvenil y también comencé
a ganarme a una parte del público
de mi papá; se hizo una mezcla entre
juventud y gente ya mayor".
CUANDO
DECIDÍ CANTAR RANCHERAS, QUERÍA
QUE LOS JÓVENES SE INTERESARAN EN
ESTA MÚSICA
"Una de las cosas que yo me propuse
cuando me decidí a cantar temas rancheros,
era que los jóvenes se interesaran
en ese tipo de música; creo que lo
he logrado porque, en mis presentaciones,
hay un 90 o 95 por ciento de público
juvenil y me siento bien, porque creo que
logré esa meta".
LAS
CANCIONES QUE ALEJANDRO FERNÁNDEZ
PREFIERE INTERPRETAR
"A mí me gustan todas las canciones
que he grabado; me siento muy agusto con
los boleros rancheros, pero las cosas que
me suceden con el público y lo que
significa en mi carrera, la canción
que más me gusta interpretar es Como
quien pierde una estrella y creo que
al público también; otros
de mis temas preferidos son Contigo
aprendí y No, de
Armando Manzanero; Te quedas o te
vas, de Manuel Monterrosas; La
mitad que me faltaba y Cascos
ligeros, que es una canción
bravía".
ALEJANDRO
FERNÁNDEZ DEBUTÓ EL 30 DE
MARZO DE 1991, CON EL LANZAMIENTO DE SU
DISCO
"El inicio de mi carrera profesional
lo tomo a partir del lanzamiento de mi primer
disco, el 30 de marzo de 1991, aunque antes
ya había realizado una gira con mi
papá por los Estados Unidos, cantando
temas como Cielo rojo, Bohemio
de afición y Entre las
nubes, entre otras canciones que,
como no tenía disco propio, era lo
único que podía cantar".
PRIMERAS
INCURSIONES EN EL MUNDO ARTÍSTICO:
PICARDÍA MEXICANA
Alejandro debutó en el medio artístico
desde muy pequeño, al lado de su
padre, en la película Picardía
Mexicana I, que dirigió Abel Salazar
en 1977, y que el guión fue escrito
por Armando Jiménez. Por esas fechas,
Alejandro Fernández comenzó
a aparecer al lado de su padre en programas
de Siempre en Domingo, acompañando
tímidamente a Vicente Fernández
en sus exitosas presentaciones.
Al
lado de Vicente también realizó
su primer grabación: "Amor de
los dos", del compositor Gilberto Parra,
en un dueto que apareció en el álbum
México, voz y sentimiento.
La
segunda grabación de Alejandro Fernández
fue "El andariego"
DISCOGRAFÍA
En diciembre de 1991, Alejandro Fernández
grabó su primer disco como solista
para Sony Music, con éxitos como
"Necesito olvidarla", "Equivocadamente"
y "Brumas" y en ese mismo mes
contrajo matrimonio con la señorita
América, con quien el 4 de noviembre
de 1992 tendría a Alejandrito, su
único hijo.
Con
este primer disco, Alejandro inició
una gira muy exitosa en México y
varias ciudades de la Unión Americana,
actuando muchas veces al lado de su padre.
En
1993, Alejandro realizó, junto con
Vicente Fernández, un espectacular
concierto en el Palacio de los Deportes,
para continuar después una temporada
en el Teatro Blanquita. A fines de ese mismo
año, Alejandro grabó Piel
de niña, un álbum del que
se desprenderían los éxitos
"Acabo de llorar", "A la
vera del camino" y "Cascos ligeros".
1994,
EL AÑO DE LA CONSOLIDACIÓN
Durante 1994, la carrera de Alejandro Fernández
comenzó a consolidarse de manera
más seria. Sus presentaciones fueron
cada vez más exitosas y llegó
la grabación del álbum Grandes
éxitos a la manera de Alejandro Fernández,
que también dirigió Pedro
Ramírez, con éxitos como "La
gloria eres tú"., "La enamorada"
y "El día que me quieras",
temas románticos muy clásicos,
en los que Alejandro imprimió su
muy particular estilo y voz.
En
1995, Alejandro realizó la grabación
de su cuarto disco: Que seas feliz, que
lo reafirmó como máxima figura
juvenil de la música de la música
ranchera, teniendo como éxito incomparable
"Como quien pierde una estrella",
que lo mismo suena en las estaciones radiofónicas
de AM que FM y con la que el público
ha hecho un nuevo himno ranchero.